Despatologización de la transexualidad.

22 de Octubre, día por la despatologización de la transexualidad.

Según los manuales psiquiátricos, la transexualidad sigue siendo considerada un trastorno. Y, para acceder a trámites para cambio de nombre y género en documentos oficiales, todavía hace falta un informe psicológico.

¿Y nuestros derechos? ¿No dicen los DDHH y la Constitución Española que somos iguales en derecho todas las personas? ¿No dicen que merecemos dignidad y privacidad?

Yo no veo eso.

Porque si, para cambiar mi nombre en mis documentos oficiales, nos piden requisitos que no piden a personas cis, nos están discriminando.

Porque mi privacidad se ve invadida cuando tengo que enseñar mi DNI en determinadas ocasiones.

Porque es una persona ajena a mí quién decide si yo puedo ser quien ya soy. 

Porque en el informe que piden, tiene que estar escrito “disforia de género”. ¿Sabéis qué es eso? Es sentir rechazo a las características sexuales primarias y/o secundarias que hay en mi cuerpo.

No es solo que se considere un trastorno el hecho de que nuestra identidad de género no encaje con la asignada al nacer, que ya me parece una barbaridad. Sino que también, es un requisito sentir rechazo hacia nuestro cuerpo.

No hay que sentir disforia para ser trans. No hay que ser trans para sentir disforia. Bien es cierto que una gran parte de las personas trans sientes disforia, pero eso es por la sociedad cissexista y tránsfoba en la que vivimos, es por la presión social bajo la que vivimos las personas trans.

Pero hay muchas personas trans que no sienten disforia.

La disforia es una construcción social, es una creación de la sociedad. Porque, en una sociedad en la que se aceptase que hay hombres con vagina y pechos desarrollados, mujeres con pene y barba, y un largo etcétera; todo sería muy diferente.

Me niego, me niego a aceptar que la transexualidad se considere un trastorno, solo porque vivimos en una sociedad en la que unos genitales parecen poder marcar quién eres, cuando no es así.

Me niego a que se me pida que rechace a mi cuerpo, porque mi cuerpo no tiene absolutamente nada de malo.

Me niego a que se me nieguen derechos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Artículo 1:

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Y reclamo mi derecho a ser yo mismo, a decidir por mí mismo.

trans

Polémicas declaraciones del Papa Francisco

Hace unos días, el Papa Francisco hizo una visita a Polonia, en la cual, declaraciones por parte del Papa, han dado mucho de qué hablar.

Mucho se ha hablado del “progresismo” que este Papa está trayendo a la Iglesia, sobre las declaraciones a favor de la comunidad LGTBI+, disculpándose por cómo la Iglesia ha tratado a las personas pertenecientes a este colectivo.

Sin embargo, estas últimas declaraciones no concuerdan en absoluto con todo aquello.

Difícil es que concuerden, cuando en esas declaraciones ha dicho, nada más y nada menos, que “los transexuales son la aniquilación del ser humano”.  También dijo otras cosas como: “hoy a los niños, a los niños, en la escuela se les enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo”.

No sorprende, en absoluto, escuchar cosas así, por desgracia. Lo que quizá sí sorprende es que vengan de una persona que tanto ha destacado por supuestamente apoyar al colectivo LGTBI+.

Que se les enseñe a lxs niñxs que su género no tiene por qué ser el que se les ha asignado al nacer, que no depende de sus genitales, ni información genética… no es algo malo, al contrario. Es algo maravilloso que se les eduque a lxs niñxs en la diversidad.

Porque no sólo hay hombres y mujeres, porque merecemos ser libres a vivir de acuerdo con nuestra identidad.

Porque lo que sí que aniquila al ser humano es el odio, la falta de respeto, las mentes cerradas.

Servicios públicos.

Últimamente he leído muchos comentarios sobre la temática: “personas trans en servicios públicos”. Sinceramente, este debate lo veo innecesario; ¿por qué? Porque no entiendo por qué personas tienen que opinar sobre qué servicio público yo puedo o no utilizar.

Esto va dirigido hacia personas cis (para quien no lo sepa, cis=persona cuya identidad de género coincide con su género asignado al nacer):

¿Os quita el sueño que yo, un hombre trans, vaya al servicio de hombres? Cuando vais al servicio y os encontráis a alguien allí, ¿os da miedo que tenga unos genitales diferentes a los vuestros? ¿Pongo en riesgo vuestra seguridad por ir al servicio de hombres? ¿Va a cambiar algo en vuestras vidas porque yo entre en el servicio de hombres?

Nada de eso ocurre, ¿verdad?

Pues ahora voy a cambiar un poquito la situación expuesta para que penséis un poquito. Yo soy un chico trans que no está actualmente sometido a ningún tratamiento hormonal, aunque tengo la suerte de que ni mi cuerpo ni facciones faciales son muy socialmente “femeninas”, y suelen leerme hombre (asignarme pronombres masculinos sin conocerme).

Cuando estoy en algún sitio público, como el gimnasio, el instituto, algún centro comercial… y tengo que ir al servicio, tengo miedo. Siempre intento evitar ir a servicios públicos, salvo que sea necesario. Cuando tengo que ir me da miedo encontrarme a alguien allí y que empiece a decirme algo, que se dé cuenta de que soy trans. Lo llamaréis miedo irracional, pero no es irracional, porque muchas personas trans han sido agredidas en servicios públicos.

Tampoco pienso entrar al servicio de mujeres, porque no soy una mujer, soy un hombre. Y la teoría que tanto he escuchado de que debería ir al servicio de mujeres porque tengo vagina es algo tránsfobo y que no pienso hacer. En los servicios no pone “penes”, “vaginas”; pone “hombres”, “mujeres”. Por tanto, voy a entrar donde me corresponde, en el de hombres, que es lo que soy.

Todo esto, en mi opinión, se solucionaría con servicios neutros, porque sinceramente, no le veo sentido a que haya servicio de hombres y de mujeres, empezando porque eso excluye a las personas que no son ni hombres ni mujeres, y crea tanta controversia.

Pena insuficiente por agresión tránsfoba.

Hace unas semanas, un joven transexual de 21 años fue agredido en Granada, tanto verbal como físicamente. Dos chicos se le acercaron, lo acorralaron y le propinaron una paliza. También recibió insultos y agresiones verbales al grito de “si Franco levantara la cabeza te fusilaba”, “degenerado”, y más.

Probablemente hayáis oído sobre esto ocurrido en las noticias, periódicos y/o redes sociales.

Muy recientemente, se ha dado con el presunto autor de los hechos, el cual hasta ahora estaba sin identificar. Fuentes judiciales han informado de que este ha quedado en libertad con cargos, por un delito de lesiones y otro de discriminación por razón de género.

He aquí mi opinión al respecto.

Estoy indignado respecto a la condena, y completamente en desacuerdo con la misma. Lo dictaminado me parece una pena insuficiente para lo ocurrido; ¿qué quiero decir con esto? La pena dictaminada debería haber sido mayor. No se puede permitir que una persona sea agredida y discriminada como lo fue Daniel y que la única pena sea libertad con cargos.

Es necesario que se haga una Ley Integral de Transexualidad, a nivel estatal, que incluya medidas contra este tipo de actos, que las penas sean mayores, que defiendan a las personas pertenecientes al colectivo LGTB+ ante todas estas agresiones.

El número de agresiones que ocurren es preocupante, no se puede pasar por alto. Son necesarias medidas inminentes; las cosas no pueden continuar así. Es necesario que las autoridades se vuelquen y hagan medidas al respecto, medidas efectivas, con penas severas. No pueden permitir que estas cosas sigan ocurriendo.

Aquí tenéis el artículo en el que se narra la sentencia: http://www.lasexta.com/noticias/sociedad/dejan-libertad-cargos-agresor-joven-transexual-granada_2016022300197.html

¿Metro gratis para transexuales?

Esta tarde he leído la noticia de que el Metro de Madrid ofrecería a personas transexuales ir en metro gratis. Tras algo de investigación para saber bien sobre qué iba el tema, leí que ofrecían bonos gratis de libre circulación a personas transexuales en riesgo de exclusión social.

No puedo evitar tener algo que decir al respecto, y algo no necesariamente positivo.

¿Poder ir gratis en metro soluciona la discriminación que sufrimos las personas transexuales? ¿Realmente pensáis eso? Porque yo no estoy de acuerdo.

Poder ir gratis en metro no soluciona el acoso escolar, no soluciona los insultos, los empujones, las burlas… que puede sufrir una persona transexual/transgénero en su centro de estudios.

Poder ir gratis en metro no soluciona las dificultades para encontrar trabajo y, una vez encontrado (si se encuentra) el trabajo, la discriminación por parte de compañerxs de trabajo o de superiores.

Poder ir gratis en metro no soluciona el rechazo por parte de la familia, que repitan que “es una fase”, y que con esa excusa decidan no apoyarnos a la hora de escoger el camino que tomamos con la única intención de poder ser nosotrxs mismxs.

Poder ir gratis en metro no soluciona el miedo a ir a los aseos públicos, debido a que podemos sufrir episodios de violencia por parte de otras personas. Tener miedo de entrar en el aseo correspondiente con tu identidad, porque podrían agredirte, pero también tener miedo de entrar en el otro, ya que podría ocurrir lo mismo.

Poder ir gratis en metro no soluciona cualquier tipo de violencia a la que podemos ser expuestxs al salir a la calle, a la violencia que podemos sufrir por simplemente ser nosotrxs mismxs.

Poder ir gratis en metro no soluciona que la transexualidad siga siendo patologizada en la mayoría de comunidades autónomas de España, siendo por tanto necesario un diagnóstico por una persona profesional de salud mental. Cuando nadie tiene que decirnos quién somos, ¡merecemos derecho a ser nosotrxs mismxs!

Poder ir gratis en metro no soluciona la discriminación que todavía sufrimos por parte de instituciones y administraciones públicas, incluidas unidades de hospitales dedicadas a la transexualidad, en las que se han visto profesionales que han tratado de formas precarias a personas transexuales.

Poder ir gratis en metro no cambia todo lo que hemos sufrido para llegar hasta aquí, ni lo que nos queda por sufrir. No nos soluciona los problemas reales a los que nos enfrentamos de forma diaria, simplemente por ser nosotrxs mismxs.

Así que, queridos gobiernos, queridxs políticxs, si alguno de ustedes lee esto, quería pedirles que nos escucharan. Les pido que escuchen lo que llevamos reclamando, pidiendo, exigiendo a gritos desde hace tanto tiempo. Pedimos leyes que nos defiendan, que nos protejan, pedimos que haya programas que inculquen a las personas desde una temprana edad que existe la diversidad de identidades de género y orientaciones sexuales.

Porque, cuando estén insultándome y riéndose de mí en el instituto, no me va a servir de nada poder ir gratis en metro. Cuando no pueda ir a los aseos públicos porque mi seguridad, mi integridad física podría estar en peligro, no me va a servir de nada poder ir gratis en metro. Cuando tenga que enfrentarme al rechazo de las personas que más me importan, no me va a servir de nada poder ir gratis en metro. Cuando se nieguen en mi centro de estudios a llamarme por mi verdadero nombre, el que está de acuerdo con mi identidad, porque no es el de mi DNI aún, no me servirá de nada poder ir gratis en metro. Cuando esté en una consulta de unx psicólogx/psiquiatra y esta persona tenga que ser quien decida o no si tengo derecho a ser yo mismo, no me servirá de nada poder ir gratis en metro.

Según las estadísticas, el 83% de los menores transexuales han contemplado el suicidio, y el 41% lo ha intentado. ¿Eso lo soluciona poder ir gratis en metro?

Porque, yo creo que la solución a todo esto es otra. Y es la misma solución que pedimos. Escúchennos.

#ViviendoTrans

Hoy en Twitter se ha iniciado el hashtag “#ViviendoTrans” con el propósito de que personas trans compartan experiencias que cada unx haya vivido, ya sea a nivel personal o experiencias más generalizadas que suelen ocurrir.

A pesar de que yo ya he publicado varios Tweets con ese hashtag y comentado algunas experiencias, voy a comentar sobre este tema en un texto que sea superior a los 140 caracteres, que se me hacen cortos.

En este caso, de lo que os voy a hablar está relacionado con la transfobia, y es no sólo experiencia personal sino también voy a daros ciertas opiniones a nivel personal.

El suceso es el siguiente: quejarse de ser víctima transfobia y ser catalogadx de exageradx. Es cierto que la transfobia que puede recibir una persona puede ser mayor o menor, puede ir a más o a menos, ¡pero sigue siendo transfobia! Y no por ser en un menor grado carece de importancia.

¿Qué ocurre? Las personas trans nos encontramos muy frecuentemente a personas cisgénero diciéndonos que exageramos en cuanto a transfobia. No le veo sentido alguno a juzgar a una opresión/discriminación que no te afecta, ya que no la estás viviendo tú. Desde fuera es muy fácil decir que nosotros exageramos y que no es para tanto, ¿verdad?

El 41% de la población transexual/transgénero ha intentado suicidarse; comparándolo con el resto de la población, el 4,6% lo ha intentado. De cada 100 personas trans, 41 ha intentado suicidarse. Si ya nos paráramos a contar lxs que han pensado en suicidarse, se dispararían los números probablemente. Esto me da pie a esta pregunta: ¿realmente creéis que exageramos?

Estoy cansado de que personas que no están ni han estado en nuestra posición intenten juzgar si podemos o no quejarnos, si podemos alzar nuestras voces cuando ocurre algo injusto.

Pequeños detalles que os pueden parecer insignificantes a las personas cisgénero, a nosotrxs pueden hacernos más daño del que podáis imaginar. Un poco de empatía no hace daño a nadie.

 

Cambio de nombre en listas.

Según la actual legislación, las personas trans tenemos que estar dos años bajo el Tratamiento Hormonal Sustitutivo para poder cambiar su nombre y sexo en sus documentos oficiales, tales como DNI, tarjeta de la Seguridad Social, etc. No voy a comentar sobre eso en este momento, aunque sí cabe decir que estoy completamente en contra de ello, y que en mi opinión no debería ni ser necesario estar bajo Tratamiento Hormonal Sustitutivo.

Pero de eso no es de lo que voy a hablar en esta entrada.

Voy a hablar de un caso real de una chica trans de Barcelona, la cual está estudiando en la universidad y no lleva dos años en tratamiento, por lo cual no ha conseguido el cambio en el DNI aún, y pide que en las listas de la universidad se realice un cambio de nombre.

No sé cómo funciona la logística para estos trámites, así que no abordaré ese terreno debido a mi desconocimiento.

Sin embargo, sí quiero abordar este tema desde el siguiente punto: igualdad y empatía. Sí, igualdad, ya que una persona trans merece el derecho de tener en las listas de (en este caso) una universidad un nombre de acuerdo con su identidad de género, independientemente de lo que diga su DNI.

Empatía, ya que el hecho de aparecer con un nombre en desacuerdo con la identidad de género causa malestar y puede afectar a la persona psicológicamente.

Que conste que no hablamos de los datos que sean oficiales, sino unas listas que carecen de significado a nivel estatal. Así que, desde mi punto de vista y parecer, es algo injusto que no se realice ese cambio. Es más, lo consideraría transfobia ya que al fin y al cabo nos hallamos ante una discriminación a una persona que pide que el nombre que utiliza, el nombre de acuerdo con su identidad de género, y a la que se le priva de ese derecho.

Hay abierta una petición para el cambio de nombre de esta chica, llamada Paula, cuyo link os dejo aquí.

La transfobia mata.

Ayer 24 de diciembre, Alan, un menor trans de 17 años se quitó la vida debido al acoso escolar que estaba recibiendo.

Lo primero es dar mis condolencias a la familia, amigxs y personas cercanas a Alan. Desde Chrysallis, la Asociación Estatal de Familias de Menores Transexuales nos informaban de lo ocurrido, y mostraban sus condolencias con el siguiente mensaje: “Hoy todas las familias de Chrysallis estamos con Alan y su familia”. Aquí pueden leer todo el mensaje.

Lo que ha ocurrido es trágico y terrible. Y aquí comienza mi mensaje hacia la sociedad, porque no pueden seguir ocurriendo tragedias como esta. Ni las familias, ni lxs amigxs, ni las personas cercanas a personas trans, ni las personas trans, ni nadie básicamente, merece eso.

Se acabó, la transfobia tiene que acabar. ¿Por qué no os dais cuenta? ¿Cuándo se dará cuenta la sociedad de que la transfobia mata? Las cosas no pueden continuar así, y está en manos de todxs que ocurra un cambio.

No vale darse la vuelta, hay que actuar, hay que poner un punto y final a la transfobia. Desde mi punto de vista como persona trans digo lo siguiente: ser trans es lo suficientemente duro por sí solo, como para tener que soportar encima la transfobia. Así que, antes de soltar un comentario tránsfobo, antes de discriminar o hacer daño (de cualquier tipo) a una persona por su identidad de género, pensad dos veces lo que estáis a punto de hacer. Porque lo que os parece que es poco, puede acabar de forma trágica.

¿Binarismo o no binarismo?

Cuando hablamos de transgenerismo, suele ocurrir algo: a la gente le viene a la mente el binarismo “hombre/mujer”. Y, la realidad es que ser transgénero no implica necesariamente encajar en ese binarismo.

Una persona transgénero puede ser binaria, es cierto, pero también puede no serlo. No son cosas que vayan necesariamente de la mano. Una persona trans puede ser transmasculina, transfemenina, género fluido, tercer género, etc.

Por desgracia, hay un gran número de personas que intentan invalidar las identidades de género de otras personas, cuando todas las identidades de género son igual de válidas.

No creo que sea tan difícil comprender que hay personas que no son ni hombre ni mujer, que no quieren estar en ese binarismo. Cada persona tiene el derecho de autodeterminarse.

Lxs trans no estamos obligando a nadie a que se identifiquen con x género, o con ninguno, simplemente reclamamos que nosotrxs podamos ser quien realmente somos sin que nadie nos lo cuestione, y que sea respetado.

Te gustaría que respetasen tu identidad, ¿verdad? Pues respeta la de lxs demás; no cuesta tanto.

Día Internacional de la Memoria Trans.

Hoy, como tal vez hayáis oído o leído, es el Día Internacional de la Memoria Trans. Probablemente, si no formáis parte de la comunidad LGTB+ no supierais esto, porque es un tema del que, al menos yo, no oigo hablar fuera de la comunidad LGTB+.

Desde 1999, cada 20 de noviembre se recuerdan a las personas transexuales y transgénero que han sido asesinadas víctimas de transfobia. Y, para también recordar la violencia continua que la comunidad trans sufre.

Las cifras de estas víctimas de transfobia durante este último año es de 271 personas trans asesinadas. Son unas cifras horribles y escalofriantes, que deberían ser reducidas a 0. Porque la transfobia nunca está justificada, porque todo el mundo debería ser y sentirse libre de vivir y expresar su propia identidad, sin tener que ser víctima de este odio, miedo y transfobia en general. Merecemos poder ser nosotrxs mismxs sin miedo, poder salir a la calle sin temer que nos agredan, poder vivir de forma tranquila… y, ante todo, merecemos vivir.

Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

¿En qué momento se olvidaron de eso?

Aquí os dejo un par de enlaces de artículos que os pueden ser de interés: http://www.chueca.com/articulo/frenar-los-homicidios-de-personas-trans-una-responsabilidad-global y http://www.eldiario.es/andalucia/Ayuntamientos-Andaluces-Internacional-Memoria-Trans_0_454254639.html.

tumblr_mwlc53saYY1qbx9who1_1280