FTM y MTF: ¿a favor o en contra?

FTM y MTF, dos siglas que escuchamos mucho, quizá demasiado, en el mundo trans. Últimamente dan mucho debate, ¿por qué?

FTM viene de la expresión inglesa “female to male”, que significa “de mujer a hombre”, y MTF de “male to female”, es decir, “de hombre a mujer”. Ambos términos comenzaron a utilizarse para denominar a las personas trans binarias (entiéndase binarias como hombres o mujeres). Básicamente, FTM se utiliza para chicos/hombres trans, y MTF para chicas/mujeres trans.

¿Nunca has visto esas siglas en la biografía de una red social de alguna persona trans? ¿O en YouTube? Probablemente lo hayas hecho.

No no podemos negar la cantidad de información que las personas trans podemos encontrar gracias a esas siglas, ya que se ha creado mucho contenido sobre transexualidad bajo esas siglas. Canales de YouTube de todo el mundo repletos de información acerca de tratamientos, de pasos que tomar, consejos…

Sin embargo, ¿por qué no analizamos la realidad tras FTM y MTF?

  • Si una persona transmasculina se autodenomina como FTM, está diciendo que él era antes una mujer, y ahora es un hombre.
  • Si una persona transfemenina se autodenomina como MTF, está diciendo que ella antes era un hombre, y ahora es una mujer.

El género puede fluir, es cierto, una persona puede identificarse con un género en cierto momento de su vida, y más tarde con otro; eso es una realidad. Porque si el género de una persona ha fluido, entonces sí estamos hablando de que esas personas han “pasado” de hombre a mujer, o viceversa.

No obstante, la mayoría de personas que utilizan FTM y MTF como etiquetas que les definen afirman que se han identificado toda su vida con el género con el que se identifican en la actualidad.

¿No falla entonces aquí algo?

Estas etiquetas son correctas, pero, hemos de saber lo que significa apropiarnos de ellas y acuñarlas como nuestras. Porque si no es el caso de vuestro género haya fluido, detrás de esto no hay más que transfobia, siguiendo la definición de que una persona trans es una persona que “antes era hombre y ahora es mujer”, o “antes era mujer y ahora es hombre?”.

¿Realmente creéis que FTM y MTF os define?

 

¿Qué es el “misgendering”?

La expresión “misgendering”, muy comúnmente utilizada por personas trans e ínter, es un anglicismo cuya traducción literal significa: equivocarse de género.

¿En qué contexto utilizamos dicha expresión?

Se utiliza cuando al hablar de una persona y/o al hablar con una persona, le asignamos un género de forma incorrecta. Es decir, al tratar a una persona con un género que no es el suyo. Esto se traduce en utilizar pronombres incorrectos y/o terminaciones con connotación de género incorrectas.

Los ejemplos más comunes incluirían tratar en femenino a personas transmasculinas o tratar en masculino a personas transfemeninas, pero también tratar a personas no binarias que utilizan género neutro al hablar de sí mismes con género masculino o femenino.

Despatologización de la transexualidad.

22 de Octubre, día por la despatologización de la transexualidad.

Según los manuales psiquiátricos, la transexualidad sigue siendo considerada un trastorno. Y, para acceder a trámites para cambio de nombre y género en documentos oficiales, todavía hace falta un informe psicológico.

¿Y nuestros derechos? ¿No dicen los DDHH y la Constitución Española que somos iguales en derecho todas las personas? ¿No dicen que merecemos dignidad y privacidad?

Yo no veo eso.

Porque si, para cambiar mi nombre en mis documentos oficiales, nos piden requisitos que no piden a personas cis, nos están discriminando.

Porque mi privacidad se ve invadida cuando tengo que enseñar mi DNI en determinadas ocasiones.

Porque es una persona ajena a mí quién decide si yo puedo ser quien ya soy. 

Porque en el informe que piden, tiene que estar escrito “disforia de género”. ¿Sabéis qué es eso? Es sentir rechazo a las características sexuales primarias y/o secundarias que hay en mi cuerpo.

No es solo que se considere un trastorno el hecho de que nuestra identidad de género no encaje con la asignada al nacer, que ya me parece una barbaridad. Sino que también, es un requisito sentir rechazo hacia nuestro cuerpo.

No hay que sentir disforia para ser trans. No hay que ser trans para sentir disforia. Bien es cierto que una gran parte de las personas trans sientes disforia, pero eso es por la sociedad cissexista y tránsfoba en la que vivimos, es por la presión social bajo la que vivimos las personas trans.

Pero hay muchas personas trans que no sienten disforia.

La disforia es una construcción social, es una creación de la sociedad. Porque, en una sociedad en la que se aceptase que hay hombres con vagina y pechos desarrollados, mujeres con pene y barba, y un largo etcétera; todo sería muy diferente.

Me niego, me niego a aceptar que la transexualidad se considere un trastorno, solo porque vivimos en una sociedad en la que unos genitales parecen poder marcar quién eres, cuando no es así.

Me niego a que se me pida que rechace a mi cuerpo, porque mi cuerpo no tiene absolutamente nada de malo.

Me niego a que se me nieguen derechos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Artículo 1:

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Y reclamo mi derecho a ser yo mismo, a decidir por mí mismo.

trans

Cuestionarse.

Cuestionarnos cosas, preguntarnos cosas, es algo natural. Hacernos preguntas sobre nosotrxs mismxs y buscar respuestas es algo normal.

Este tema lo voy a relacionar con identidad de género y orientación sexual.

No entiendo por qué, pero he visto a muchas personas ver como “malo” esto de cuestionarse la identidad de género u orientación sexual. Yo no veo qué hay de malo en eso. Y es que no hay absolutamente nada malo en ello.

Yo me he cuestionado mi orientación sexual. Me he hecho preguntas sobre la misma y he “pasado” por diferentes etiquetas, por así decirlo.

También me he cuestionado mi identidad de género. Me he preguntado quién era yo, y gracias a eso me he descubierto a mí mismo.

¿Qué tiene de malo preguntarse a unx mismx cosas? Tanto el género como la orientación sexual son muy diversos y hay veces que hace falta hacerse preguntas para conocernos a nosotrxs mismxs mejor en ese sentido.

Conocerse a unx mismx mejor nunca fue algo malo, es algo positivo.

¿Te estás preguntando tu identidad de género? ¿Tu orientación sexual? No te preocupes, no es algo malo. Tómate el tiempo que necesites, investigar en nuestro interior para conocernos es algo enriquecedor; no hay que mirarlo como algo malo y doloroso.

El estereotipo trans.

¿Hay un estereotipo trans? ¿Por qué? ¿Hay que seguir ese estereotipo para ser trans, o no? Si no cumplo las características de ese estereotipo, ¿no soy trans?

La respuesta es, los esterotipos existen, ya que la sociedad coge las características generales del grupo de personas del que estamos hablando y decide que la mayoría de gente es así, por tanto, según la sociedad hay que ser así.

Y esto ocurre con todo, y, la transexualidad y el transgenerismo no iba a salvarse. Esto lleva a que muchas personas, aunque sepan que son trans con claridad (o no) duden aún más sobre su identidad de género, y también a que no se les dé credibilidad.

La sociedad ha impuesto que las chicas trans tienen que ser muy femeninas, que haber jugado en su infancia con muñecas y haber visto películas de princesas. Y, por otro lado, los chicos trans tienen que ser muy masculinos, que haber jugado con coches y que les guste el fútbol. Son meros ejemplos, pero que más o menos resumen lo que la sociedad espera de una persona transexual o transgénero.

Luego está, lo que llamo yo el estereotipo #1: haber dicho a los padres y las madres la frase típica “yo quiero ser un niño” o “yo soy un niño”, en caso de un chico trans, y al contrario en caso de chica trans.

Y aquí es cuando os digo yo: no hace falta encajar ese estereotipo para ser trans. La mayoría de las personas trans lo encajan, es cierto, pero hay otras personas trans que no lo encajan, y son igual de válidas. No existe un grado de transexualidad o transgenerismo que hay que alcanzar. No hay personas más trans que otras.

Ya sea por miedo, por desconocimiento de la materia, o mil razones diferentes, cada persona trans vive y ha vivido la transexualidad/transgenerismo de una forma diferente. Las personas, dentro de la misma diversidad, también somos diversas.

Me gusta adjuntar a estas explicaciones alguna experiencia personal, así que os comentaré un poco cosas de mí que no encajarían con ese estereotipo del que os vengo hablando.

Yo sí jugaba con coches y jugaba a videojuegos de carreras y cosas del estilo, lo cual sí encajaría con el estereotipo de chico trans. También es cierto que nunca tuve una Barbie, porque no me gustaban en absoluto, lo cual también encaja ahí, y en los típicos juegos de rol, siempre prefería ser chico; aunque tenía que tener confianza con quien estuviese jugando para decidir “hacer de chico”, y me encantaba. Me encantaba hacer de chico, y sentía envidia hacia los chicos en cierto modo, yo me decía a mí mismo que quería ser chico, pero no lo manifestaba. Yo nunca le dije a mis padres que “quería ser chico”, ni tenía el pelo corto, ni protestaba por las cosas estereotípicas de chica que esperaban de mí. Tampoco soy heterosexual, soy pansexual, cuando según ese estereotipo tenemos que ser heterosexuales. Y, tengo más amigas que amigos.

Es cierto, no sigo ese estereotipo, pero, ¿y qué? Nunca me gustó seguir los estereotipos de todas formas.

Pero no protestaba porque yo no protestaba por nada. Eso no quiere decir que por eso sea menos trans, simplemente que lo viví de otra forma. Me sentía chico y me siento chico, ¿qué ocurre? Yo tenía miedo, como muchxs lo tendréis o habréis tenido, y yo sentía eso pero lo ocultaba, me lo intentaba negar a mí mismo. Es más, intentaba ser más femenino porque pensaba que eso “solucionaría las cosas”.

Y no solucionó nada, porque no había nada que solucionar. Soy trans, y ya está, es como soy y no tengo que intentar cambiar; primero, porque no quiero; segundo, porque no puedo; y tercero, porque no tiene nada de malo.

Llegué a pensar que por no encajar ese estereotipo trans en diferentes aspectos no era lo suficientemente trans, que me estaría equivocando o estaría confuso. Pero descubrí que no era el único que no cumplía con cómo se espera que sea una persona trans, y que eso no me quitaba validez.

Os invito a que si queréis compartir situaciones e historias similares lo hagáis aquí abajo en los comentarios, así más personas podrán ver que, dentro de la transexualidad y el transgenerismo, también somos diversxs, y eso no tiene nada de malo.

¿Binarismo o no binarismo?

Cuando hablamos de transgenerismo, suele ocurrir algo: a la gente le viene a la mente el binarismo “hombre/mujer”. Y, la realidad es que ser transgénero no implica necesariamente encajar en ese binarismo.

Una persona transgénero puede ser binaria, es cierto, pero también puede no serlo. No son cosas que vayan necesariamente de la mano. Una persona trans puede ser transmasculina, transfemenina, género fluido, tercer género, etc.

Por desgracia, hay un gran número de personas que intentan invalidar las identidades de género de otras personas, cuando todas las identidades de género son igual de válidas.

No creo que sea tan difícil comprender que hay personas que no son ni hombre ni mujer, que no quieren estar en ese binarismo. Cada persona tiene el derecho de autodeterminarse.

Lxs trans no estamos obligando a nadie a que se identifiquen con x género, o con ninguno, simplemente reclamamos que nosotrxs podamos ser quien realmente somos sin que nadie nos lo cuestione, y que sea respetado.

Te gustaría que respetasen tu identidad, ¿verdad? Pues respeta la de lxs demás; no cuesta tanto.

Disforia.

A menudo, se escucha entre las personas trans hablar sobre la disforia. Nosotrxs sabemos lo que es la disforia, pero, ¿vosotros lo sabéis?

En alguna ocasión, tras comentar a alguna persona estar sintiendo disforia, no han comprendido bien de lo que hablaba, lo cual es completamente comprensible, ya que es un tema del que las personas cis no suelen oír hablar. Y, por esa misma razón, creo que es un tema de gran importancia.

Como bien nos indica la palabra disforia, es el sentimiento contrario a la euforia. La mayoría de las personas trans (no todas, ¡ojo!) experimentan este sentimiento de disforia de género. Disforia de género es el sentimiento de disconformidad con el sexo biológico/género asignado por nacimiento.

Esa es la definición, sin embargo, cuando le explico a alguien cercano a mí qué es la disforia, con la intención de que pueda comprenderme un poquito más, suelo poner ejemplos prácticos. Así que, a ejemplos prácticos, os contaré sobre lo que es para mí la disforia, como la siento.

Para mí disforia es mirarme en el espejo desnudo y sentir la necesidad de taparte los genitales porque el simple hecho de verlos me da ganas de llorar. Sé que no pegan ahí, no deberían estar ahí. Después miro mis caderas, la forma de mi cuerpo. Esa forma “de reloj de arena” debería ser una forma de “v”. Luego alzo la mirada y miro la forma de mi cara, debería ser más “masculina”. Me hago una imagen mental, y eso sí es lo que me gustaría ver. Escucho mi voz, aguda, y sé que debería ser grave. Quiero que lo sea. Luego, voy por la calle y veo a hombres cis, y lo que siento es envidia, celos. Ya me gustaría a mí ser como ellos. “Ojalá lo tuviera yo tan fácil”, me digo a mí mismo. Después voy de compras, y aunque mi mirada se desvía hacia la parte de hombre cuando nadie mira, no puedo acercarme o llevar ropa de ahí, porque sigo en el armario.

Algunxs me dicen que es una fase, que estoy confundido, que es “cosa de la adolescencia”, que me espere unos años… lo que siento es real. Yo soy un chico.  Y, el hecho de haber nacido en un “cuerpo de mujer” me causa un malestar terrible.

Cada unx siente la disforia de una forma diferente, o similar, depende. Pero, esta es mi percepción, lo que yo siento. Espero que haya aclarado dudas a alguien o hayáis comprendido lo que es la disforia de género.

Diferencias entre orientación sexual e identidad de género.

Orientación sexual e identidad de género. Parece que ningunx tenemos problemas para diferenciar ambos, yo mismo pensaba que la diferencia estaba bien clara. Hasta que, tras haber dicho previamente que era pansexual, dije que era transexual. Y llegó la típica frase: “pero si fueras trans, sólo te gustarían las mujeres”. Es la frase típica, que la gente formula cuando alguien dice ser trans, y no ser heterosexual. Si algunx de vosotros que me estáis leyendo sois trans y no sois heterosexuales, sabréis perfectamente de qué hablo.

También tenemos otro caso, en el que la gente confunde ser trans con ser homosexual. “¿No podrías simplemente ser gay/lesbiana?” está entre las frases más frecuentes en los casos en los que la gente piensa que ser trans es sinónimo de ser homosexual.

Por eso mismo, voy a hacer una distinción entre ambos términos.

La orientación sexual de una persona es a quién se siente atraída esa persona, ya sea personas de su mismo género, del género opuesto, de ambos, de ninguno, de cualquier género, etcétera.

La identidad de género de una persona es cómo se siente esa persona, su identidad, valga la redundancia. Esta identidad puede coincidir o no con el género que se le ha asignado a esta persona al nacer; puede ser el opuesto, el mismo, una mezcla de ambos, ninguno, etcétera.

Por tanto, no tienen nada que ver. Una persona cuya identidad de género sea opuesta al género que se le ha asignado al nacer no tiene por qué sentirse atraída a personas del género opuesto, o viceversa. Por tanto, las personas trans, al igual que las personas cis, pueden ser homosexuales, heterosexuales, bisexuales…

Diferencias entre sexo y género.

Para comprender de forma correcta términos como transgenerismo, transexualidad, identidad de género… y otros muchos términos sobre los que trataré en este blog, lo mejor es comenzar con lo que yo consideraría el “ABC” de este tema: los términos sexo y género, y comprender sus diferencias. Ya que, son dos conceptos muy diferentes, que suelen ser confundidos y considerados lo mismo.

Sexo: generalmente se considera sexo a las características físicas sexuales primarias asignadas al nacer a una persona, es decir, características biológicas, fisiológicas y anatómicas que la sociedad considera que diferencian, por así decirlo, a un hombre y a una mujer. El sexo puede ser masculino o femenino, sin embargo, no podemos olvidar que también existe la intersexualidad. Una persona intersexual es una persona que presenta características biológicas, fisiológicas y anatómicas sexuales de ambos sexos.

Género: este tema es más complejo y complicado de explicar, y probablemente no encontréis dos lugares en los que lo definan de la misma manera, así que yo os daré la definición que más apropiada veo, y también cómo entiendo yo el género por así decirlo. El género es un rol, una identidad de una persona; hablando de forma más sencilla, el género es cómo se siente la persona, en qué lugar del conjunto de los géneros (que no son dos, son muchos más) siente esa persona que pertenece. Muchos consideran eso más bien identidad de género, pero yo sinceramente pienso que identidad de género y género deberían ser considerado lo mismo. Pero, eso es sólo mi opinión personal.

Hay muchas controversias y diferentes opiniones respecto a ambas definiciones, que pueden considerarse bastante abiertas, así que si tenéis alguna opinión diferente al respecto, o una definición que consideréis más oportuna, ¡sentíos con libertad de comentarla!