#ViviendoTrans

Hoy en Twitter se ha iniciado el hashtag “#ViviendoTrans” con el propósito de que personas trans compartan experiencias que cada unx haya vivido, ya sea a nivel personal o experiencias más generalizadas que suelen ocurrir.

A pesar de que yo ya he publicado varios Tweets con ese hashtag y comentado algunas experiencias, voy a comentar sobre este tema en un texto que sea superior a los 140 caracteres, que se me hacen cortos.

En este caso, de lo que os voy a hablar está relacionado con la transfobia, y es no sólo experiencia personal sino también voy a daros ciertas opiniones a nivel personal.

El suceso es el siguiente: quejarse de ser víctima transfobia y ser catalogadx de exageradx. Es cierto que la transfobia que puede recibir una persona puede ser mayor o menor, puede ir a más o a menos, ¡pero sigue siendo transfobia! Y no por ser en un menor grado carece de importancia.

¿Qué ocurre? Las personas trans nos encontramos muy frecuentemente a personas cisgénero diciéndonos que exageramos en cuanto a transfobia. No le veo sentido alguno a juzgar a una opresión/discriminación que no te afecta, ya que no la estás viviendo tú. Desde fuera es muy fácil decir que nosotros exageramos y que no es para tanto, ¿verdad?

El 41% de la población transexual/transgénero ha intentado suicidarse; comparándolo con el resto de la población, el 4,6% lo ha intentado. De cada 100 personas trans, 41 ha intentado suicidarse. Si ya nos paráramos a contar lxs que han pensado en suicidarse, se dispararían los números probablemente. Esto me da pie a esta pregunta: ¿realmente creéis que exageramos?

Estoy cansado de que personas que no están ni han estado en nuestra posición intenten juzgar si podemos o no quejarnos, si podemos alzar nuestras voces cuando ocurre algo injusto.

Pequeños detalles que os pueden parecer insignificantes a las personas cisgénero, a nosotrxs pueden hacernos más daño del que podáis imaginar. Un poco de empatía no hace daño a nadie.

 

Cambio de nombre en listas.

Según la actual legislación, las personas trans tenemos que estar dos años bajo el Tratamiento Hormonal Sustitutivo para poder cambiar su nombre y sexo en sus documentos oficiales, tales como DNI, tarjeta de la Seguridad Social, etc. No voy a comentar sobre eso en este momento, aunque sí cabe decir que estoy completamente en contra de ello, y que en mi opinión no debería ni ser necesario estar bajo Tratamiento Hormonal Sustitutivo.

Pero de eso no es de lo que voy a hablar en esta entrada.

Voy a hablar de un caso real de una chica trans de Barcelona, la cual está estudiando en la universidad y no lleva dos años en tratamiento, por lo cual no ha conseguido el cambio en el DNI aún, y pide que en las listas de la universidad se realice un cambio de nombre.

No sé cómo funciona la logística para estos trámites, así que no abordaré ese terreno debido a mi desconocimiento.

Sin embargo, sí quiero abordar este tema desde el siguiente punto: igualdad y empatía. Sí, igualdad, ya que una persona trans merece el derecho de tener en las listas de (en este caso) una universidad un nombre de acuerdo con su identidad de género, independientemente de lo que diga su DNI.

Empatía, ya que el hecho de aparecer con un nombre en desacuerdo con la identidad de género causa malestar y puede afectar a la persona psicológicamente.

Que conste que no hablamos de los datos que sean oficiales, sino unas listas que carecen de significado a nivel estatal. Así que, desde mi punto de vista y parecer, es algo injusto que no se realice ese cambio. Es más, lo consideraría transfobia ya que al fin y al cabo nos hallamos ante una discriminación a una persona que pide que el nombre que utiliza, el nombre de acuerdo con su identidad de género, y a la que se le priva de ese derecho.

Hay abierta una petición para el cambio de nombre de esta chica, llamada Paula, cuyo link os dejo aquí.

La transfobia mata.

Ayer 24 de diciembre, Alan, un menor trans de 17 años se quitó la vida debido al acoso escolar que estaba recibiendo.

Lo primero es dar mis condolencias a la familia, amigxs y personas cercanas a Alan. Desde Chrysallis, la Asociación Estatal de Familias de Menores Transexuales nos informaban de lo ocurrido, y mostraban sus condolencias con el siguiente mensaje: “Hoy todas las familias de Chrysallis estamos con Alan y su familia”. Aquí pueden leer todo el mensaje.

Lo que ha ocurrido es trágico y terrible. Y aquí comienza mi mensaje hacia la sociedad, porque no pueden seguir ocurriendo tragedias como esta. Ni las familias, ni lxs amigxs, ni las personas cercanas a personas trans, ni las personas trans, ni nadie básicamente, merece eso.

Se acabó, la transfobia tiene que acabar. ¿Por qué no os dais cuenta? ¿Cuándo se dará cuenta la sociedad de que la transfobia mata? Las cosas no pueden continuar así, y está en manos de todxs que ocurra un cambio.

No vale darse la vuelta, hay que actuar, hay que poner un punto y final a la transfobia. Desde mi punto de vista como persona trans digo lo siguiente: ser trans es lo suficientemente duro por sí solo, como para tener que soportar encima la transfobia. Así que, antes de soltar un comentario tránsfobo, antes de discriminar o hacer daño (de cualquier tipo) a una persona por su identidad de género, pensad dos veces lo que estáis a punto de hacer. Porque lo que os parece que es poco, puede acabar de forma trágica.

El estereotipo trans.

¿Hay un estereotipo trans? ¿Por qué? ¿Hay que seguir ese estereotipo para ser trans, o no? Si no cumplo las características de ese estereotipo, ¿no soy trans?

La respuesta es, los esterotipos existen, ya que la sociedad coge las características generales del grupo de personas del que estamos hablando y decide que la mayoría de gente es así, por tanto, según la sociedad hay que ser así.

Y esto ocurre con todo, y, la transexualidad y el transgenerismo no iba a salvarse. Esto lleva a que muchas personas, aunque sepan que son trans con claridad (o no) duden aún más sobre su identidad de género, y también a que no se les dé credibilidad.

La sociedad ha impuesto que las chicas trans tienen que ser muy femeninas, que haber jugado en su infancia con muñecas y haber visto películas de princesas. Y, por otro lado, los chicos trans tienen que ser muy masculinos, que haber jugado con coches y que les guste el fútbol. Son meros ejemplos, pero que más o menos resumen lo que la sociedad espera de una persona transexual o transgénero.

Luego está, lo que llamo yo el estereotipo #1: haber dicho a los padres y las madres la frase típica “yo quiero ser un niño” o “yo soy un niño”, en caso de un chico trans, y al contrario en caso de chica trans.

Y aquí es cuando os digo yo: no hace falta encajar ese estereotipo para ser trans. La mayoría de las personas trans lo encajan, es cierto, pero hay otras personas trans que no lo encajan, y son igual de válidas. No existe un grado de transexualidad o transgenerismo que hay que alcanzar. No hay personas más trans que otras.

Ya sea por miedo, por desconocimiento de la materia, o mil razones diferentes, cada persona trans vive y ha vivido la transexualidad/transgenerismo de una forma diferente. Las personas, dentro de la misma diversidad, también somos diversas.

Me gusta adjuntar a estas explicaciones alguna experiencia personal, así que os comentaré un poco cosas de mí que no encajarían con ese estereotipo del que os vengo hablando.

Yo sí jugaba con coches y jugaba a videojuegos de carreras y cosas del estilo, lo cual sí encajaría con el estereotipo de chico trans. También es cierto que nunca tuve una Barbie, porque no me gustaban en absoluto, lo cual también encaja ahí, y en los típicos juegos de rol, siempre prefería ser chico; aunque tenía que tener confianza con quien estuviese jugando para decidir “hacer de chico”, y me encantaba. Me encantaba hacer de chico, y sentía envidia hacia los chicos en cierto modo, yo me decía a mí mismo que quería ser chico, pero no lo manifestaba. Yo nunca le dije a mis padres que “quería ser chico”, ni tenía el pelo corto, ni protestaba por las cosas estereotípicas de chica que esperaban de mí. Tampoco soy heterosexual, soy pansexual, cuando según ese estereotipo tenemos que ser heterosexuales. Y, tengo más amigas que amigos.

Es cierto, no sigo ese estereotipo, pero, ¿y qué? Nunca me gustó seguir los estereotipos de todas formas.

Pero no protestaba porque yo no protestaba por nada. Eso no quiere decir que por eso sea menos trans, simplemente que lo viví de otra forma. Me sentía chico y me siento chico, ¿qué ocurre? Yo tenía miedo, como muchxs lo tendréis o habréis tenido, y yo sentía eso pero lo ocultaba, me lo intentaba negar a mí mismo. Es más, intentaba ser más femenino porque pensaba que eso “solucionaría las cosas”.

Y no solucionó nada, porque no había nada que solucionar. Soy trans, y ya está, es como soy y no tengo que intentar cambiar; primero, porque no quiero; segundo, porque no puedo; y tercero, porque no tiene nada de malo.

Llegué a pensar que por no encajar ese estereotipo trans en diferentes aspectos no era lo suficientemente trans, que me estaría equivocando o estaría confuso. Pero descubrí que no era el único que no cumplía con cómo se espera que sea una persona trans, y que eso no me quitaba validez.

Os invito a que si queréis compartir situaciones e historias similares lo hagáis aquí abajo en los comentarios, así más personas podrán ver que, dentro de la transexualidad y el transgenerismo, también somos diversxs, y eso no tiene nada de malo.

¿Binarismo o no binarismo?

Cuando hablamos de transgenerismo, suele ocurrir algo: a la gente le viene a la mente el binarismo “hombre/mujer”. Y, la realidad es que ser transgénero no implica necesariamente encajar en ese binarismo.

Una persona transgénero puede ser binaria, es cierto, pero también puede no serlo. No son cosas que vayan necesariamente de la mano. Una persona trans puede ser transmasculina, transfemenina, género fluido, tercer género, etc.

Por desgracia, hay un gran número de personas que intentan invalidar las identidades de género de otras personas, cuando todas las identidades de género son igual de válidas.

No creo que sea tan difícil comprender que hay personas que no son ni hombre ni mujer, que no quieren estar en ese binarismo. Cada persona tiene el derecho de autodeterminarse.

Lxs trans no estamos obligando a nadie a que se identifiquen con x género, o con ninguno, simplemente reclamamos que nosotrxs podamos ser quien realmente somos sin que nadie nos lo cuestione, y que sea respetado.

Te gustaría que respetasen tu identidad, ¿verdad? Pues respeta la de lxs demás; no cuesta tanto.